4 de septiembre de 2012

Los referentes clásicos en la poesia de Baudelaire II

Tumba de Baudelaire en Montparnase.



Don Juan en los Infiernos

Cuando pasó Don Juan las aguas subterráneas
y a Caronte pagó el obligado óbolo,
una sombra mendiga, ojos fieros de Antístenes,
con brazos vengativos empuñó los dos remos.
Mostrándole sus senos pendientes, sus vestidos
abiertos, mujeres agitadas en negro firmamento
como una gran manada de ofrecidas víctimas
con un largo mugido detrás de él arrastrándose.
Sganarelle riéndose le reclamaba el pago,
en tanto que Don Luis con un trémulo dedo
mostraba a todo muerto que erraba en la ribera
aquel cínico hijo que burlara sus canas.
Tiritando en su luto, la casta y magra Elvira,
tan cerca de ese pérfido que fuera esposo, amante,
aún le reclamaba la suprema sonrisa
donde brillara, dulce, la promesa lejana.
En su armadura rígido, un gigante de piedra
la nave timoneaba y hendía la onda negra.
Pero el héroe, impávido, apoyado en su estoque,
la estela contemplaba sin dignarse a ver nada.


El autor menciona a Caronte, quien según la mitología clásica era el barquero de la laguna Estigia, que rodeaba los infiernos.  A este barquero debían pagar las almas para pasar de la orilla de la vida a la orilla de la muerte. En este poema hace alusion a la muerte del personaje de don Juan.

 

Sed non Satiata

Extraña deidad, morena como las noches,
En el perfume mezclado de almizcle y de habano,
Obra de algún obi, el Fausto de la sabana,
Bruja con ijares de ébano, hija de negras medianoches,
Yo prefiero a la constancia, al opio, a las noches,
El elixir de tu boca donde el amor se pavonea;
Cuando hacia ti mis deseos parten en caravana,
Son tus ojos la cisterna donde beben mis hastíos.
Por esos dos grandes ojos negros, tragaluces de tu alma,
¡Oh, demonio sin piedad! vierte sobre mí menos fuego;
Que no soy el Estigio para abrazarte nueve veces,
¡Ay! y no puedo, Megera libertina,
Para quebrar tu coraje y acorralarte,
En el infierno de tu lecho volverme Proserpina.

Aqui el poeta alud a la Estigia, rio ( o también laguna) de los infiernos cuyo curso describe nueve círculos. Es imagen de la espiral descendente que Baudelaire llama a menudo sima y que simboliza el pecado.
Megera es una de las tres furias; aqui Baudelaire compara a Megera con una prostituta.
Proserpina es la esposa de Plutón. Este verso alude a los gustos homosexuales de Jeanne Duval (musa del poeta).




De profundis clamavi

Te imploro piedad, a Ti, la única a quien amo,
Desde el abismo oscuro donde mi corazón ha caído.

Es un universo triste de horizonte plomizo,

Donde nadan en la noche el horror y la blasfemia;
Un sol gélido se eleva allí durante seis meses;
Y los otros seis meses la noche cubre la tierra;
Es una región más yerma que la tierra polar;
¡Ni bestias, ni arroyos, ni verdura, ni bosques!

Pues no hay horror en el mundo que supere
La fría crueldad de este sol de hielo
Y esta inmensa noche semejante al viejo Caos;

Envidio la suerte de los animales más viles
Que pueden sumirse en un sueño estúpido,
¡Tan lenta se devana la madeja del tiempo!


Aquí el poeta alude al Caos. Caos en la mitología griega, tal como nos cuenta Hesíodo en su Teogonía, fue lo primero que existió. Contribuye en el poema a crear un ambiente de oscuridad y de tinieblas, tal como fue descrito en el poema griego.


SISINA

 Pensad en Artemisa con galante atavío o 
recorriendo los bosques y batiendo las breñas, 
pelo y senos al viento, de estrépito embriagada, 
retando a los caballeros, soberbia. 


 ¿Habéis visto a Théroigne, la que ama las masacres, 
escitando al asalto a un pueblo sin zapatos,
la mejilla y ojo igneos, representando su personaje,
y subiendo, sable en mano, los peldaños reales?
           
             
                       ¡De igual forma Sisina! Pero la dulce guerrera
                       tiene el alma al igual homicida y benévola;
                       su valor, enloquecido de pólvora y tambores,

                       ante los suplicantes sabe bajar las armas,
                      y en su corazón estragado por las llamas, hay siempre
                      para quien las merezca un depósito de lágrimas.

Aqui el poema cita a Diana o Artemisa, diosa de la caza y hermana gemela de Apolo. Se la consideraba una diosa muy independiente y esto le sirve al poeta para comparar a la diosa con Sisina y con Theroigne de Mericourt, ambas mujeres revolucionarias.


1 comentario:

Virginia dijo...

Muy buena aportación, Pablo.
Ya ves, más vale tarde que nunca!!